Blog de Alberto Rodríguez Villarreal

ciudad

A propósito del "bolardo"...

Escrito por albertorv76 21-08-2017 en ciudad. Comentarios (0)

Tras el atentado en las Ramblas de Barcelona, se ha vuelto a abrir nuevamente el debate sobre si la instalación de "bolardos" en esta via, hubiera minimizado o incluso evitado la acción terrorista. Recordemos, las Ramblas es una de las calles de la ciudad condal con más paso de peatones al cabo del día, y al margen de debates estériles que entran en la órbita política o incluso en el de la ciencia ficción, fundamentados en si el Ministerio de Interior ya recomendó al Govern de la Generalitat y al Ajuntament de Barcelona, o si la CIA indicó a los Mossos d'Esquadra la conveniencia de instalar bolardos en las Ramblas ante una posible amenaza de atentado terrorista yihadista.

El actual método terrorista es sencillo. Se basa en la fórmula del atropello masivo de personas, con vehículos de alto/medio tonelaje. Un método rápido, razonablemente barato y que no requiere de una sofisticada infraestructura, más allá de disponer de un "voluntario" capaz de conducir el vehículo (ya sea robado o alquilado expresamente para el acto) por un espacio restringido o exclusivo para peatones, arrollando a todos estos al paso, y causando el mayor daño posible a cuántas más víctimas mejor. Este ha sido el nuevo modus operandi utilizando en los atentados yihadistas de Niza, Berlín y Londres. Tristemente, Barcelona ha sido la última.

Ante la simplicidad de la acción, que no requiere de munición, armamento, y una compleja ingeniería de logística terrorista, aparece un debate aparentemente sencillo, y a su vez estéril, sobre si los "bolardos" son la solución ante esta nueva amenaza que planea sobre las ciudades de la europa occidental, especialmente las turísticas. Mi respuesta es clara y rotunda: NO.

Por sencillo que sea el modus operandi, la solución no lo es. Múltiples factores y aspectos deberán ser tenidos en cuenta antes de llenar de "bolardos" el espacio público de nuestras ciudades, recordemos, el de todos, el colectivo, el que ha de ser inclusivo, abierto, de libre acceso.

Mal hablamos de "bolardos", puesto que estos son elementos urbanos concebidos para proteger al peatón de la indisciplina rodada. Históricamente han permitido proteger espacios como aceras, pasos de peatones, y accesos puntuales o puertas de entrada a espacios públicos como plazas y parques. Los hay de muchos tipos y formas, rudimentarios e inteligentes, pero me temo que el debate actual se centra en la instalación de grandes elementos de hormigón prefabricado, que barran con suficiente contundencia, el acceso a vehículos de todo tipo, especialmente a los pesados, su posibilidad de acceso a los espacios donde estos son colocados.

Por tanto, y a bote pronto me asaltan unas cuántas preguntas que se deberán responder:

-¿no estaremos hablando de "bolardos" sino de elementos tipo "new jerseys" (muy utilizados en el mundo de la contrucción para delimitar espacios de obras), maceteros de gran formato, etc.?
- ¿llenando el espacio público con estos elementos, no estamos renunciando al derecho a la ciudad? A la ciudad libre, inclusiva, democrática, igualitaria, estableciendo en su interior unas nuevas fronteras que discriminarán usos, pasos y flujos, que son la esencia propia de las ciudades...
- ¿tendremos en cuenta la geometría, el tipo de plataforma, la sección de los espacios donde instalaremos ese tipo de elementos "preventivos", o seguiremos una visión reduccionista de la solución, que se fundamenta en un cierto impacto social y una mejora aparente de nuestra seguridad, es decir, de nuestra percepción ante la amenaza, sean o no sean eficaces?
- ¿decidiremos colectivamente pasear únicamente por esos espacios blindados, en los que nos sentiremos más seguros, o al cabo de unos días volveremos a utilizar el espacio público, sea cual sea y esté donde esté, con total normalidad y amnesia colectiva?

A mi entender, las Ramblas no son un espacio público donde la instalación de "bolardos" garantice esa seguridad de la que nos hablan. Es un gran eje urbano, con calzada central peatonal (la "Rambla" propiamente dicha), dos calzadas (una hacia mar y otra hacia montaña) con sus dos anacrónicas y obsoletas aceras anejas. Las Ramblas son una calle conectora de los diferentes barrios de Ciutat Vella de Barcelona, por tanto es además una calle de servicio y acceso/salida de estos, que recordemos, en muchos puntos presenta cotas y rasantes con desniveles importantes, que tienen su origen en la topografía y geografía física de la antigua "rambla", que desagua (desde hace más de un siglo de manera canalizada) la ciudad de montaña a mar. No olvidemos que la instalación de "bolardos" en esos "puntos estratégicos" sería ridícula, teniendo en cuenta la permeabilidad de Las Ramblas, desde cualquier punto de su trazado urbano. Y por último, y a modo de reflexión, Las Ramblas no son precisamente un eapcio urbano diáfano, ya que se encuentra plagado de mobiliario, quioscos, tiendas, soportes de alumbrado, e incluso estatuas humanas...

En definitiva, cuánto la política y los gestores de las ciudades hayan llegado a una conclusión clara al respecto, los terrotistas ya habrán cambiado de modus operandi, y posiblemente nos encontremos con ciudades plagadas de "bolardos", más cerradas, bloqueadas, y sitiadas en sí mismas. Pensemos bien las soluciones antes de implantarlas, convencido que éstas entran en otras líneas más complejas, como la educación, la cultura, la convivencia e integración real, porque me temo que sino entraremos de nuevo en una época de blindaje de los espacios públicos, que serán más segregados, compartimentados y exclusivos, precisamente todo aquello que han corregido los ayuntamientos democráticos en los últimos 40 años...





#Urbanlandscapes: paisajes urbanos

Escrito por albertorv76 20-02-2015 en ciudad. Comentarios (0)

Durante el mes de marzo, expondré unas cuantas fotografías en el disco bar La Tasca Celler 1830 de Viladecans, dentro del programa Cultura als Bars. Todo un honor para mí. Para ello, he seleccionado unos cuantos paisajes urbanos, unos #urbanlandscapes (hastag que utilizo a menudo para etiquetar las fotos en mi cuenta de Instagram), con el objetivo de resaltar la belleza, la armonía y la fotogenia que muchas veces, nos asalta por la calle cuando paseamos y que en la cotidianeidad pasa casi siempre desapercibida... es mi pequeño homenaje a la ciudad, al concepto, a ninguna en concreto. La ciudad entendida como el exponente máximo de la creación humana, esos lugares del mundo donde se da la concentración por antonomasia, sea de lo que sea, desde personas, servicios, hasta ruido y contaminación. Para un geógrafo como yo, la ciudad tiene un interés poliédrico y es un objeto de estudio venerado y valiosísimo.

Así que, a aquel o aquella que le apetezca, en La Tasca Celler 1830 encontraréis algunas de mis miradas a la ciudad, durante todo el mes de marzo. Enjoy it!

Mercat de la Constitució: una buena noticia para Viladecans

Escrito por albertorv76 18-07-2014 en ciudad. Comentarios (0)


Hoy se ha inaugurado y puesto en marcha el nuevo mercado municipal de la Constitució. Tras 15 meses de obras, en el corazón del barrio de la Montserratina, se abre un mercado municipal, complementado con un supermercado, con los servicios más avanzados que garantizan y aseguran una larga vida de éxito colectivo.

La foto lo dice todo. A primera hora, la expectación ante el nuevo equipamiento comercial era máxima por parte de vecinos y vecinas del barrio, y de otras zonas de Viladecans. Siempre, todo lo nuevo produce interés, entusiasmo, ganas de ver, y el nuevo espacio comercial no ha dejado indiferente a nadie.

Haber conseguido que mercado y supermercado desde el primer día hayan podido abrir sus puertas con un lleno absoluto en las paradas y espacios comerciales, prácticamente con un cien por cien de ocupación, implica que el espacio inaugurado hoy tiene un potencial económico indiscutible, desde el punto de vista y la óptica del comercio de proximidad, el de barrio, el de los productos de la cesta de la compra y la cotidianeidad.

El Mercat de la Constitució, junto con la nueva Plaça de la Constitució, y el nuevo equipamiento cívico, darán a la Montserratina, un nuevo espacio de uso ciudadano, de intercambio, y de ocio, con nuevos servicios públicos de calidad. Hoy más que nunca, la promoción y la iniciativa pública, en consenso con la privada, permite crear espacios de referencia ciudadana como el que hoy ha abierto sus puertas... ¡buen trabajo y mejor futuro para el Mercat de la Constitució!