Blog de Alberto Rodríguez Villarreal

#9N, #10N, #11N, #12N...

Llegó el 10N. Como pasó el 9N. Creo abiertamente que negar o quitar importancia a lo sucedido ayer en Catalunya es de necios, y utilizando el concepto que se acuñó ayer, de una “miopía política” evidente...

Que más de 2.200.000 catalanes y catalanes fueran a votar, en un ejercicio, sin garantías legales, democráticas, con “errores” de forma pero con una actitud cívica y civilizada enormes, como mínimo, da para una larga reflexión.

La Generalitat, encabezada por un Artur Mas obstinado, tranquilo, calculador y frío, tiró adelante un ejercicio de consulta (al margen de la forma, en el fondo eso era) para que los ciudadanos y ciudadanas de Catalunya pudieran opinar sobre la relación de ésta con España. Y sí, la pregunta era un punto confusa, la campaña prácticamente ha sido en su totalidad orientada al “Si-Sí”, dado que los partidos del “No” o del “Sí-No”, o no jugaron desde el principio o bien se retiraron en los últimos minutos del terreno de juego. No hubo jornada de reflexión, hasta la jornada de antes, los del “Sí-Sí” salieron a la calle para convencer de las virtudes y la bonanza de esa posición. Ni siquiera los entornos de los institutos donde se pudo votar eran asépticos, ya que estaban rodeados de elementos a favor del “Sí-Sí”, como pancartas, lazos amarillos, mensajes, etc.

Vale, las garantías en cuanto a la forma fueron claramente discutibles. No obstante, la Generalitat, las entidades Òmnium Cultural y la ANC y los 40.000 voluntarios que participaron en el proceso, dieron nuevamente un ejemplo de coordinación espectacular, ya que el “operativo” funcionó de manera más que correcta, sin incidentes y sin estridencias.

Artur Mas ha resurgido de sus cenizas. No tengo dudas. Era un cadáver político y hoy es un “líder” que con su tenacidad e insistencia, y con esa falsa modestia que le circunda, vuelve a tener la credibilidad en los suyos y en los no tan suyos. Y sin embargo, Oriol Junqueras parece que es la cara de la tostada que tiene la mermelada, y por tanto, la que cae contra el suelo… Mas salva los muebles, esquiva su mala gestión al frente del Govern de la Generalitat y disipa el cas Pujol y todos los escándalos de corrupción y corruptelas que salpican a CiU.

La foto que he elegido para encabezar este post me gusta porque en el fondo, en el juego de la política, hay complicidades no escritas que se transmiten en las miradas y en la comunicación no verbal. En Madrid, CiU es preferida a ERC, y por tanto, Rajoy prefiere a Mas. Seguro. Sin dudas. Al final ni hubo tanques, ni la Fiscalía actuó, e insisto, Artur Mas sale reforzado del 9N.

Es momento de gestionar el escenario con POLÍTICA en mayúsculas. A ver qué pasa.

Comentarios

No hay ningún comentario

Añadir un Comentario: